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Cultura · 16 de Abril de 2022. 19:50h.

Desmontando a Azaña

Juan Carlos Girauta desmenuza “el hombre, el político, el escritor y el personaje”

Desmontando a Azaña

 

La editorial Ciudadela ha tenido la buena idea de reeditar el ensayo que le dedicó Juan Carlos Girauta (Barcelona, 1961) a Manuel Azaña (1880-1940). Girauta disecciona al expresidente de la República española en cuatro figuras: “el hombre, el político, el escritor y el personaje”.

Más allá de las ideas políticas de Girauta -que fue portavoz de Ciudadanos en el Congreso-, una de las principales figuras de la Segunda República no sale bien parado. La tesis precisamente es que “el régimen republicano se parecía a Azaña”.

“Los defectos y virtudes de don Manuel se habían contagiado de manera sorprendente”, añade. Incluso insiste más adelante: “su perfil psicológico y cultural ayuda a explicar la deriva de la república”.

La obra, con profusión de notas y citas, incluye un apéndice con el discurso de Azaña de 1930 cuando era secretario del Ateneo de Madrid -y que en cierta forma impulsó su carrera-; el manifiesto del Frente Popular antes de las elecciones del 36; y el discurso de Gil Robles tras el asesinato de Calvo Sotelo.

Girauta se alinea con otros historiadores recientes de que la pérdida del orden público por la República la hizo casi inviable y recuerda que el propio Azaña dijo el 11 de mayo de 1931, tras los primeros incendios contra iglesias, que “todos los conventos de Madrid no valen la vida de un republicano”.

Por lo que respecta a su labor como ministro de la Guerra; considera que “no tuvo voluntad de despolitizar el Ejército, sino una resuelta decisión, puesta en práctica, de desarrollar una politización de otro signo”. La izquierda identificó la República con una república de izquierdas y aprobó una Ley Electoral diseñada para que quienes estaban en el poder “permanezcan en él” pero que la victoria de la CEDA en 1933 dio al traste con ello.

Girauta pone de manifiesto también que el PSOE de aquella época, influido sobre todo por Largo Caballero, era un partido prorrevolucionario que apoyó el levantamiento de Asturias. Izquierda Republicana, el partido de Azaña, apenas consiguió cinco escaños.

Finalmente, describe un Azaña cada vez más solo y aislado, decepcionado también con Companys el catalanismo. Como escribe en ‘La velada de Benicarló’: “La Generalitat asalta servicios y secuestra funciones del Estado (…). Legisla en lo que no le compete, administra lo que no le pertenece (…). Se apoderan de las aduanas, de la policía de fronteras, de la dirección de la guerra en Cataluña”. /Una reseña de Xavier Rius

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6 Comentarios

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#7 Menjamela Grandi, Anapurna, 18/04/2022 - 16:25

"La izquierda identificó la República con una república de izquierdas".
Hé ahí el quid de la cuestión de la república en España: aquellos que desde las izquierdas dicen defenderla solo la imaginan si es de izquerdas. Con lo que realmente no abogan por un sistema de gobierno, sino por instaurar una determinada ideología en el poder.

#6 Chris, Lleida (RIP Cataluña), 17/04/2022 - 21:03

Me gustaría hacer mención a un artículo que se nutre de los hechos de la guerra civil para argumentar el motivo por el que este último siglo hizo un flaco favor a nuestras generaciones para confiarnos la historia que precede

https://intellectualtakeout.org/2017/10/16/orwell-history-stopped-in-1936-and-everything-since-is-propaganda/

#5 Chris, Lleida (RIP Cataluña), 17/04/2022 - 15:23

No pasa nada, una ley de memoria histórica nos afina a todos el pasado

Son mezquinos hasta decir basta.Decir que fuí de izquierdas,cargando con toda la ignorancia a cuestas,me avergüenza.

Seguiré unos valores justos y sociales, pero paso de vincularlo a un movimiento político nefasto que patrimonializa derechos que no son suyos

#4 Very, a, 17/04/2022 - 09:36

Peor que el demonio

#2 Marc de Vich, Vich, 16/04/2022 - 21:36

No menciona el pucherazo de la victoria de las izquierdas en las elecciones de 1936.Hay libros muy detallados,incluso uno titulado Fraude y violencia en las elecciones del Frente Popular de Roberto Villa y Manuel Álvarez,describiendo y demostrando la existencia de fraude electoral y el ambiente de extrema violencia que imperó en los mess ant y post