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Cultura · 2 de Mayo de 2019. 17:25h.

“El mundo empresarial calló”

Daniel Arasa, periodista: “Deberían haber dicho en voz alta: ¿ustedes se dan cuenta de hacia dónde vamos con el proceso?”

“El mundo empresarial calló”

Daniel Arasa con su libro

Yo empecé a cubrir ruedas de prensa del Consejo Ejecutivo cuando Jordi Pujol todavía era presidente y Daniel Arasa (Jesús, Tortosa, 1944) todavía las cubría. A mí me recordaba Helen Thomas, aquella periodista estadounidense que estuvo casi cincuenta años cubriendo las ruedas de prensa de la Casa Blanca. Porque siempre hacía la primera pregunta y era la pregunta. Arasa tenía por encima del resto una autoridad moral que aún conserva. Autor también de numerosos libro sobre la Guerra Civil, ahora acaba de publicar uno sobe la Guerra Civil en su pueblo nativo: "Jesús en Guerra (1936-1939)".

- Cuénteme cómo se le ha ocurrido hacer un libro de 778 páginas.

Este libro nació de ser un capítulo de otro libro, que habla del pueblo donde nací. Pensé: haré un capítulo dedicado a la guerra, no la viví, pero tengo referencias.

- ¿Su familia tiene víctimas de la guerra?

No, en mi familia no. Mi abuelo por ejemplo estuvo en prisión por ser considerado de derechas, pero no se lo cargaron. Los anarquistas lo pusieron en la cárcel.

 - ¿De qué le acusaban?

En los pueblos, estaban los considerados de derechas y los de izquierdas. Ser de derechas o ricos puede que una persona normal tenía un burro y el rico tenía dos. Esto eran las riquezas de los pueblos en aquella época. Él fue uno de los que estuvo en prisión, incluso un tío mío, que estuvo en el ejército, en el tercio de Montserrat. Luchó en la batalla del Ebro pero no murió. La parte de la familia de mi padre era más favorable al bando franquista, no militantes, pero de una línea más tradicionalista. La parte de mi madre, en cambio, era más cercana a los republicanos.

- ¿De qué va el libro?

El libro es sobre la guerra en este pueblo. El pueblo tenía 2.500 habitantes en aquella época. ¿Por qué escribí sobre la guerra en este pueblo? Una gran parte de las cosas sucedieron como en cualquier otro pueblo, como por ejemplo que estaban movilizados para ir a la guerra. Pero tiene algunos aspectos en los que es superlativo lo que pasó allí. Una primera es la persecución religiosa. En todas partes, el bando republicano perseguían al cura, quemaban la iglesia. Pero en el pueblo no sólo había una parroquia, una ermita, sino que estaba el seminario menor del Obispado de Tortosa, dos noviciados de monjas, un convento de Carmelitas y otro hospital llevado por monjas. Cinco o seis edificios religiosos. Lo que pasó allí en el aspecto religioso se multiplicará. Allí había unas doscientas monjas.

- ¿Qué les pasó a las monjas?

No las mataron, pero las echaron. Lo que fue terrible es lo que hicieron con los curas, asesinaron una docena. Para ser en un solo pueblo, son muchos. La persecución religiosa fue más fuerte que en otros lugares. Otro aspecto es que al quedar edificios religiosos vacíos, uno de ellos lo convirtieron en hospital. Por lo tanto no había uno sino dos hospitales. En el pueblo vinieron refugiados de otras zonas de guerra.

- ¿Fue en primera línea del frente?

 Sí, fue primera línea. Durante el frente del Ebro se quedó nueve meses vacío, fue evacuado.

 - ¿Durante el período republicano qué cambios hubo en el pueblo? ¿Hubo colectivizaciones ...?

 El primero: un cambio de nombre inmediato del pueblo. Como se sabe, en todas las zonas republicanas cambiar el nombre de todas las poblaciones con nombres religiosos. Pins del Vallès era Sant Cugat del Vallès. En el caso de Jesús no cambiaron medio nombre, sino que lo liquidaron todo. Primero le pusieron Ascaso de Ebro, en honor del líder anarquista que murió los pimer días de la guerra en Barcelona. Después de los sucesos de mayo de 1937, pusieron el nombre de Molins de Ebro porque allí había unos antiguos molinos de harina. Cuando llegaron los nacionales volvieron a ponerle Jesús.

 - ¿Hubo represión republicana sistemática o sólo a los inicios?

Sobre todo en los inicios de la guerra. Los primeros tres meses hubo una represión muy fuerte, pero luego bajó. Como casi todas partes. Hubo algún rebrote por ejemplo en diciembre del 36, cuando un anarquista murió en el frente de Aragón y por venganza tomaron catorce tortosines, los asesinaron. Quemaron los cuerpos para que no aparecieran y se supo muy tarde que los habían matado. Pero, en general, a partir de octubre, bajó la represión.

- ¿Y la represión franquista?

Fue tremenda. Como peculiaridad, coment que fueron los fascistas italianos los que entraron en el pueblo de Jesús. Después el frente se estabilizó allí durante nueve meses. El pueblo fue evacuado y la gente vivió como pudo afuera.

- ¿Y hubo ejecuciones por parte de los franquistas?

Sí, los franquistas actuaban diferente que los anarquistas. Los anarquistas se llevaban a la persona a una carretera y le pegaban dos tiros. Los franquistas hacían un consejo de guerra. En el libro aparecen más de ochenta consejos de guerra, de los cuales hay ocho fusilados y muchos otros con muchos años de cárcel.

- Fusilados porque eran republicanos ... ¿pero por alguna causa concreta?

Los consejos de guerra se basaban en acusaciones. Y lo que me parece es la rapidez en que se celebraban los juicios, estaba todo decidido, era un formalismo. Lo que sí es cierto es que en el conjunto del proceso sumarísimo en muchos casos estaban bien instruidos, en el sentido de aportar muchos testigos.

- Lo que pasó aquí debe ser extrapolable a muchas otras localidades.

La mayor parte de cosas. Por ejemplo, la represión franquista sería prácticamente igual. Llegaban los nacionales e inmediatamente pedían a profranquistas que hicieran un informe con todas las personas que acusaban. En este pueblo, durante los primeros días, ya acusaron 28, después hubo más, de manera muy detallada. No es tampoco tan frívolo como a veces se dice. Es una represión fortísima, porque un 10% de los que se juzgaron de este pueblo fueron fusilados, mientras que fueron poquísimos los que quedaron exonerados de toda culpa. Y a otros que para nada les meten 30 o 20 años de prisión. Aunque, dicho sea de paso, luego no se cumplían estas condenas. Los condenaban a 20 años, pero a los tres años ya estaban en la calle.

- ¿De 20 a tres?

Sí, la mayoría a los cuatro, tres y, algunos incluso antes, ya estaban en la calle. Diríamos en condición de libertad provisional, no están en libertad pero están en casa.

- Yo soy agnóstico, pero dadas sus convicciones religiosas déjeme hacerle algunas preguntas no relacionadas con el libro. A veces se dice que el proceso tiene un cierto vínculo con el carlismo. ¿Usted lo ve?

Yo no lo veo. Lo que veo es el empeño del carlismo, pero en cuanto al contenido propiamente dicho, yo creo que no.

- ¿Y cree que podemos llegar a las manos? Este conflicto que tenemos ahora en Cataluña puede ir a más, incluso, ¿puede haber violencia?

La posibilidad de violencia ha disminuido. Hace unos meses, era mayor. Pero hay un aspecto muy importante: cuando un país está dividido más o menos por dos mitades, las guerras son muy frecuentes. Si una tendencia, la que sea, tiene un 70%, no existe este peligro, se impone a las otras y no tienen más remedio -los guste o no- que aceptarlo. En cambio, cuando están muy equilibrados el peligro es enorme. El ejemplo es el actual Venezuela o la España de los años 30.

- ¿En Cataluña también existe el riesgo?

Cataluña en estos momentos tal vez está más tranquila. Ahora veo un poco menos de posibilidades de llegar a la violencia, pero si Puigdemont -lo ejemplifico con él, pero no sólo es él- sigue con esta actuación de radicalidad, se puede llegar y puede ser muy grave. Para mí la posición que ha tomado ERC es más razonable. Yo respeto y entiendo que aspiren a la independencia, totalmente legítimo, pero esta radicalidad ligada con la obstinación del carlismo: 'a toda costa', 'cuanto peor, mejor', eso sí puede llevar a esta ruptura tan fuerte entre los propios catalanes. ¿Por qué creo que ha disminuido un poco? Primero, porque la actitud de ERC no es tan extremadamente radical. Quiere la independencia, pero no la unilateralidad. Y en segundo lugar, porque creo que hay sectores de la misma exconvergència, quizás todavía minoritarios, que empiezan a vislumbrar y a pensar otra vez en la tercera vía.

- Pero estos sectores, en cierto modo, también son responsables de que estemos como estamos: en su momento no levantaron la voz.

Yo culpabilizo más al mundo empresarial más que aquellos que pedían una tercera vía. El mundo empresarial estuvo muchos años sin decir nada. Deberían haberse posicionado o al menos decir en voz alta: "¿ustedes se dan cuenta de hacia dónde vamos con todo esto?", pero no lo dijeron. Quizás porque ellos también tenían división. En la PIMEC, por ejemplo, aunque sea pequeña empresa, hay gente de todo tipo. Pero un mundo que conoce lo que es el mundo internacional, atención como llevas todos esto de la independencia porque te quedas más solo que la una. Y esto puede conllevar gravísimas consecuencias. Uno de los aspectos más importantes del proceso es que se ha engañado sistemáticamente desde el principio a la gente. El sentimiento que tiene mucha gente es legítimo, la muestra son los resultados electorales que dicen que hay una parte muy importante de la gente que quiere eso, y hay que respetarlo. Ahora, las formas como se ha hecho, el desconocimiento que tiene mucha gente, incluso, gente teóricamente culta no se da cuenta cuenta de las consecuencias. ¿Cómo es posible que no se den cuenta de ésto? Si uno conoce las consecuencias y a pesar de todo, dice 'yo por aquí', de acuerdo porque tú lo aceptas. Pero ahora, así por las buenas, es una tontería./ Una entrevista de Xavier Rius.

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6 Comentarios

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#4 Onofre de Dip, Barcelona, 03/05/2019 - 10:06

El 1936, la meva avia materna, valenciana, vivia al costat d'unes hortes. Al llarg de tot l'estiu, per les nits, sentia l'staccato de les màquines, les descàrregues de fuselleria i els trets de gràcia. Els cadàvers quedaven abandonats allà mateix i hom podia veure'ls pel matí. Molts, portaven espardenyes noves, havien volgut semblar obrers.

#3 h22, a, 02/05/2019 - 23:16

la violencia entre catalanes hubiese llegado, o llegará, si los indepes llevan a cabo su plan de cortar carreteras, ocupar instalaciones y para la economia. Al principio sería tolerado, al pasar los dias los perjudicados y no simpatizantes de la causa se tomarian la justicia por su mano.

#2 Guifrè, Bcn, 02/05/2019 - 21:59

Qui s'ho anava a pensar que això acabaria així.... però qui s'anava a pensar que l'estat oblidaria les maneres democràtiques.
S'ha de criticar l'ingenuitat dels uns però també la brutalitat dels altres.

#2.1 Carles Fortuny, Palau de la Degeneralidad, 02/05/2019 - 23:09

La brutalidad ha venido de vuestra parte, que os habéis pasado no sólo las leyes habidas y por haber por el forro, también a la otra mitad de Cataluña que no comulgamos con vuestra religión. Esa es la auténtica brutalidad.

#2.2 Soloesmiopinion, Tabarnia, 03/05/2019 - 07:35

¿Brutalitat? Mira imatges de desallotjament de les portes del Parlament o Plaça Catalunya per el Mossos. La Gene és va presentar com acusació particular i va aconseguir penes de presó per 4 persones que envoltaven el Parlament. ¿Brutalitat? Mira les actuacions de la policia francesa davant els "armilles groc". Parles per parlar.

#1 Raurell, Barcelona, 02/05/2019 - 19:42

Magnific periodista i historiador, bona persona, molt respectat per tothom. Un exemple d'inteligència i sentit comú.