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Cultura · 4 de Junio de 2010. 11:54h.

SOS por el Raval

El último libro de Arturo San Agustín denuncia la degradación del barrio barcelonés

Si echan de menos Arturo San Agustín desde que dejó de escribir su columna El Periódico, compren su último libro "La Niña del Leopoldo" (El Aleph Editores), un crónica del barrio del Raval pero también de Barcelona a través de la vida de Rosa Gil, la propietaria del conocido restaurante 'Casa Leopoldo'.

La protagonista, como ya expuso en una entrevista a e-notícies, lanza un SOS por el barrio donde ha vivido. "O la Rambla recupera unos servicios de calidad o acabará muerta", afirma. Otra personalidad entrevistada, Enric Pantaleoni, también advierte que "la Rambla ha perdido establecimientos insustituibles". Mientras que el presidente de la asociación de vecinos, Pep García, lamenta que "con la llegada de esta inmigración extranjera, esa convivencia se ha alteración".

El mismo autor destaca que
"los periodistas y los intelectuales cas siempre decimos lo que nos dicen, no lo que deberíamos decir. Pero los llamados intelecutales son aún peores. Es una realidad qeu la comunidad paquistaní del Raval domina ciertas zonasdel barrio, pero los intelectuales esa realidad la cuentan a su manera".

"Durante demasiado tiempo estuviste sola ante el peligro, sola ante un muro de paquistaníes y otros nuevos ciudadanos musulmanes, dicho sea con todos los respetos, pero con la verdad per delante, cercaban con sus barbas y chilabas tu restaurante y asustaban a una part de tu clientela".

Rosa Gil, la propietaria de 'Casa Leopoldo'

Portada del libro

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2 Comentarios

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#2 De Villiers, BCN, 06/06/2010 - 00:21

Las políticas pijo-progres de comunistas y socialistas han llevado al Raval en particular y a BCN en general al callejón en que se encuentran. Cambio ya que gobierne la derecha muchos años.

#1 Voltaire, Hispania, 05/06/2010 - 02:24

Cataluña comienza a recoger lo que su progresía y el nacionalismo sembraron durante treinta años. ¡Qué pena! La Barcelona de la libertad acabará bajo un inmenso hiyab. No se hablará español, en efecto: se hablarán el árabe y el urdu.